Publicado el : 10/29/2020 12:00:00 AM por Admin

Por un momento, cuando apareció la pandemia y la incertidumbre estaba en su máximo punto, no había oficina que no hiciera parte de un servicio esencial que estuviera abierta. Se prevé que son muchos los puestos de trabajo que permanecerán desde sus casas hasta nueva orden que no se sabe cuando llegue.

Compañías como Facebook, Twitter, Coinbase y Platzi han decidido adoptar el ‘home office’ por siempre, lo que define un fenómeno completo en la vida después de la pandemia. En el caso de la mayor red social del mundo, su CEO Mark Zuckerberg, ya empezó agresivamente la contratación a distancia, esperando que cerca de la mitad de su fuerza de trabajo eventualmente haga su tarea fuera de las oficinas de Facebook en los próximos cinco a 10 años.

Es decir, que es posible que, un empleado de Facebook basado en Bogotá, dentro de poco, pueda trasladar su vida a Palomino en La Guajira. El inversionista colombiano Andrés Barreto dice que con lo que un empleado de tecnología paga por un pequeño apartamento en San Francisco o en Nueva York, puede arrendar un lujoso apartamento con piscina en Medellín.

“Podemos conseguir talento en cualquier lugar. Hay mucha gente que no quiere mudarse al área de Silicon Valley. Se sienten cómodos trabajando en una oficina mucho más pequeña o simplemente en casa”, expresó el fundador y CEO de Twitter Jack Dorsey en un evento virtual.

Andrés Cajiao, que es cofundador y Chief Growth Officer de Torre, la plataforma de empleos remotos, escribió junto a Alexander Torrenegra el libro ‘Remoter’, en el que presentan una guía para construir equipos remotos sin fracasar en el intento. “Lo que estamos viendo por la pandemia no es el escenario ideal de trabajo remoto”, le dijo Cajiao a Forbes. “Es algo que se hizo corriendo, por necesidad, para poder tener continuidad en sus operaciones y no se le está sacando provecho”.

Lo más inmediato ha sido emular la estructura de comunicación y colaboración entre los equipos de trabajo; plataformas como Microsoft Teams, Zoom, Meet de Google y Slack han absorbido las reuniones presenciales y la comunicación verbal en la dinámica de la oficina, en la que levantarse del puesto a pedir un favor puede resultar eficiente.

Pero ese trabajo remoto sin fronteras considera Cajiao, se va a tomar unos años en ser realidad. “Las compañías no están preparadas en su estructura administrativa legal y contable”, comenta. “La pregunta que se hacen las empresas es cómo contratar y retener ese talento, mientras que a nivel local habrá una fuga de talentos, que se venía viendo en industrias como la de software y se replicará en otras”.

Torre, como las otras compañías fundadas por Alexander Torrenegra, han sido pensadas desde el principio para ser remotas. “Para poder tener más de 150 personas en 28 países en nuestros equipos sin fronteras, debimos tener una estructura de reclutamiento y de encontrar ciertas habilidades, con las que las personas deben ser capaces de gestionarse sin tener vigilantes, con responsabilidades orientadas a resultados y a los indicadores de desempeño”, indica Cajiao.

Lo cierto es que hay industrias, como el turismo, en las que la presencialidad es el centro de su negocio, pero son muchas otras, más allá de la tecnológica, las que pueden pensar en algo así. Sin embargo, todavía hay mucho en qué trabajar.

En su informa Digital Shock, Citrix indicó que solo el 14% de los colaboradores en Colombia estaban totalmente capacitados para trabajar desde casa.

“Las organizaciones deberán enfocar sus esfuerzos en tres frentes indispensables para que estos modelos de trabajo remoto sean lo suficientemente eficientes y productivos, inversión, capacitación y seguridad”, complementa Juan Pablo Villegas, gerente de Citrix en Colombia. “Todas las inversiones que las organizaciones realicen en este sentido se traducirán en mayor productividad, calidad de los procesos y bienestar de los colaboradores”.

Para Villegas lo de hoy es una etapa de aprendizaje y ejecución para ensayar y tomar medidas a corregir. “Es un momento para que las áreas de tecnología analicen y evalúen como ha sido su proceso y capacidad de respuesta frente al desarrollo de sistemas de trabajo remoto, los cuales hicieron posible que la operatividad de las organizaciones se mantuviera a pesar de la situación”.

Se espera que estas tendencias, en las que los negocios se cierran de forma remota, pueda agregar ganancias en la medida en la que se obtienen eficiencias, se eliminan costos adicionales y el impacto de los viajes corporativos en la vida personal y en el medio ambiente. Queda por ver si una vez regrese la interacción cara a cara, dejará de tener peso el salir con una maleta a vender.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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